The 52nd State


Nuevas tierras, con nuevos recursos y nuevas oportunidades... Bosques, minas y otros lugares donde obtener los recursos necesarios para afianzar nuestra economía y, por supuesto, derrotar al enemigo en el campo de batalla. Romanos, Bárbaros, Egipcios o Japoneses... es hora de expandir nuestro Imperio.



Jugadores: 1-4

Duración: 60-120 minutos (unos 30 minutos por jugador).

Complejidad: Media

Diseñador: Ignacy Trzewiczek

Ilustradores: Tomasz Jedruszek

Editorial: Portal Games


Imperial Settlers es un juego de cartas basado en el afamado 51st State, en el que tendremos que expandir nuestra civilización construyendo nuevos edificios, estableciendo acuerdos comerciales y saqueando diferentes lugares para obtener los recursos necesarios. Se trata de una versión simplificada de su hermano mayor, con mejores componentes y un magnífico lavado de cara en lo que al diseño gráfico se refiere, que lo hace asequible para prácticamente todos los públicos.


DISEÑO Y COMPONENTES


Imperial Settlers se compone básicamente de varios mazos de cartas (un total de 220), acompañadas por un buen montón de recursos y trabajadores de madera y tokens de cartón de excelente calidad (sobre todo si lo comparamos con su predecesor). 




Las ilustraciones tienen un aire desenfadado, que recuerdan a antiguos videojuegos de ordenador, y que hacen el juego muy atractivo a simple vista. Por otro lado, el diseño gráfico es magnífico, con todos los elementos muy claros y bien definidos (muy lejos del caos de simbología con el que nos encontrábamos en 51st State).


Resumiendo, un 10 en cuanto a componentes, aunque quizás no suficientes para justificar un precio que ronda los 40 euros.


¿CÓMO SE JUEGA?


En Imperial Settlers, cada carta suele representar una localización, y el concepto básico del juego es que cada carta puede jugarse de varias maneras diferentes, que en resumen son:


a) Construirla (pagando una serie de recursos, piedra y madera normalmente), lo que nos puede otorgar diferentes beneficios y puntos de victoria.

b) Establecer un acuerdo comercial (pagando 1 comida), lo que nos proporcionará un recurso extra al comienzo de cada ronda.

c) Saquearla (pagando tokens de saqueo), obtiendo dos recursos de forma inmediata.


El objetivo del juego, por supuesto, es amasar la mayor cantidad de puntos de victoria posibles. La mayor parte de estos puntos vendrán a través de las diferentes habilidades de cada carta. Por ejemplo, el Taller del Orfebre nos proporciona 2 puntos de victoria entregando 1 trabajador y 1 moneda de oro. Además, al final del juego, cada localización que tengamos construída nos proporcionará 1 o 2 puntos de victoria.





Tratándose de un juego de cartas, la gracia está en buscar diferentes sinergias entre ellas. O dicho en otras palabras, en intentar hacernos con un combo que funcione y explotarlo de la mejor forma posible. En el caso del Orfebre, combinarían bien con ella cartas que nos proporcionen trabajadores y monedas de oro, por ejemplo.


En este sentido, cabe destacar que las cuatro facciones incluídas en el juego base son totalmente diferentes, lo que hace que funcionen diferentes tipos de estrategia. Los Bárbaros por ejemplo se basan en conquistar localizaciones y disponer de montones de trabajadores, lo que los hace muy versátiles y les permite robar muchas cartas. Los Egipcios por contra suelen disponer de grandes cantidades de oro y piedra, pero tienen más problemas para robar cartas (siendo algunas de ellas especialmente poderosas). 


La interacción entre jugadores está limitada a atacar determinadas localizaciones de los demás jugadores, aunque esto nos supondrá un coste extra a nosotros mismos, y además el jugador atacado recibirá una compensación, así que la agresividad no siempre es la mejor opción.


Al final de la quinta ronda, el jugador con más puntos de victoria será el ganador.


CONCLUSIONES


Como adelantábamos al principio, Imperial Settlers es una versión simplificada de 51st State, una "Family Edition", más asequible para el público general, y con un lavado de cara muy de agradecer. Juego tras juego, los chicos de Portal Games cada vez hacen las cosas mejor. Destaca por ejemplo el reglamento, absolutamente impecable; bien escrito y con muchos ejemplos, muy lejos del desastroso manual de Stronghold o 51st State.


A pesar de la simplificación, Imperial Settlers sigue siendo un juego con profundidad suficiente que hará las delicias de cualquier jugón avezado, pero a la vez te permitirá enseñárselo a los amigos menos jugones sin demasiado problema (aunque en la primera partida les darás una buena tunda... la experiencia se nota).


Como pega, quizás la fuente de letra podía haber sido más grande, y el texto puede suponer un impedimento para alguien, aunque por lo general es un "inglés de juegos" muy típico y bastante sencillo de seguir. Aún así, para los que no se manejen nada en la lengua de Shakespeare, nosotros sabemos que hay editoras españolas moviendo hilos para sacarlo en castellano, aunque no podemos asegurar que el proyecto finalmente llegue a buen puerto.


Resumiendo, Imperial Settlers es un juego que merece la pena, muy pulido, muy divertido de jugar, y muy expandible para aquellos a los que se os pueda quedar corto. 100% recomendado desde nuestro punto de vista.


¡Un saludo!